Aquí estoy intentando elegir las palabras que transmitan esta etapa de mi vida…ser un testimonio en mi propio blog, vivir en mi todo lo que explico a cada  paciente que acude a mi centro de Estética Oncológica, curiosidades de la vida.

No podría definir esta etapa de mi vida de otra manera : Confiar, Fluir, Amor y maravillosa Impermanencia, porque es lo que principalmente he hecho.

Os engañaría si os dijera que no pase miedo, incertidumbre, dolor…. cuando en enero de 2021 me ingresaron en la Clínica de Benidorm con fuertes e insoportables dolores de barriga… el centro de mi cuerpo estaba como poseído, se hinchaba mi barriga, temblaba, se estremecía, se retorcía con sonidos estridentes….nunca me he sentido peor. Durante 20 días, antes de ingresarme, disfrutaba de pocos momentos de calma interior, sin tensión, ni dolor… el ser humano esta preparado para umbrales de dolor insospechables.

Llegué al hospital en plena ola, lleno de protocolos y sin poder tener acompañantes, ni visitas. Todas la pruebas médicas, resultados, incertidumbre, miedo…. y la palabra que no queremos escuchar y que para tu vida en seco: » Tienes un tumor en el colón » fueron llegando a mi habitación. Me faltaron abrazos físicos, por supuesto, pero me sobro amor, me sentí cuidada y acompañada en todo momento, por mi misma, por mi marido y mis hijas, por mi familia, por mis amigos y amigas, en definitiva, por todos mis seres queridos,  por mi médico integrativo y homeópata Adela Boix, por el personal sanitario, especialmente por el cirujano que me operó.

Comprendí que todo lo que necesitamos para vivir esta dentro de nosotros mismos, que confiar en nuestro cuerpo, en nuestra mente, en nuestra esencia, es fundamental para vivir. Y que a partir de eso, todo fluye y las cosas van sucediendo. Todo mi recorrido ha ido hacia mi propia auto curación, desde mi operación que elimino 100% mi tumor sin resto de metástasis, desde mis 12 sesiones de quimioterapia con Oxiplatino combinada con terapias complementarias, supervisadas por el oncológo Pere Gascón, y las correspondientes revisiones durante los próximos 4 años. En cada paso de esta etapa he estado presente, activamente, decidiendo y eligiendo desde la libertad y el amor cada instante que estaba viviendo… me parece fundamental nuestra actitud ante la vida, elegir cómo vivir.

En lo que se refiere a mi imagen, mi pelo no calló del todo, sólo las primeras sesiones y se mantuvo bastante brillante. Tengo que reconocer que fue una cosa importante a la que no tuve que atender ni dedicar mi energía, y sé que es el cambio estético más duro de afrontar.

Durante las 12 sesiones he buscado y disfrutado de muchas rutinas de cuidados personales: faciales con las maravillosas manos de Tere, los masajes en mis extremidades, hechos por mi misma y los de mi marido Pedro, mucho más gustosos estos últimos :), Hidratar mucho mi piel, cuidar mis uñas, mis encías y mucosas, mi alimentación, etc . Y me he centrado mucho en el ejercicio físico, andando todos los día, con quimioterapia incluida, y practicar yoga todos los día que podía.

El dedicar tiempo para cuidarte y mimarte genera endorfinas, reduce el cortisol de tu cuerpo y ayuda mucho a conectar con uno mismo, a calmar tu mente y a tener una actitud más positiva.

El cuidar mi ropaadaptarla a cada momento también me aporto mucha energía y me hizo sentirme bien. Al principio compre ropa nueva porque me quede muy delgada y busque ropa más cómoda, con tejidos agradables y colores que me favorecieran. Prendas  para acompañarme en mi recuperación, en la evolución de mis cicatrices y posteriormente, que no me dieran calor y me resguardaran a la vez del sol. No faltaban cada día mis pendientes, mi protección con color y mi toque de maquillaje tampoco! 

La maravillosa Impermanencia es todo y es nada, es la vida y es la muerte.… y cuando la sientes dentro de ti, te das cuenta… del movimiento, de la transformación, del cambio…y en los momentos de dolor te ayuda a coger esa bocanada de aire, un momento de calma, de recoger fuerza y de conectar.